Reclamo urgente de justicia

Hágase justicia ya

Hágase justicia ya

Cada vez leo más notas, exigencias, historias –bellas historias de amor y esperanza- , relacionadas con Gerardo, Antonio, René, Tony y Ramón. Facebook, Tiwtter, otros conocidos y menos conocidos foros sociales se convierten en reclamo urgente de justicia, porque los buenos también nos merecemos el espacio que pretende arrebatarse por quienes manipulan la era de las comunicaciones.

La historia de los nuestros es harto conocida, pero si alguien aún la desconoce la sintetizo: Cinco cubanos vivieron en la madriguera del enemigo común de la humanidad y a riesgo de sus vidas, arriesgaron por la felicidad de los suyos –que es el pueblo cubano- y también de otros pueblos –como el propio norteamericano- que siempre están en peligro, porque hay soberbia suficiente aún como para caer con esa fuerza más sobre los pueblos de cualquier lugar del mundo.

Fin a la injusticia

Fin a la injusticia

Un día fueron descubiertos y encerrados, mal juzgados y peor castigados. Son infames las razones para el encierro –nada mejor podía esperarse de quienes se alimentan del odio contra Cuba. Ya pasan los trece años de cárcel, aunque uno de ellos, René González,  está en “libertad” en Estados Unidos –cuento con su inteligencia para que el entrecomillados despierte suspicacias.

Sucede que tal libertad es supervisada y no podrá regresar a Cuba hasta tanto sea monitoreado su comportamiento, que incluye el no reunirse con terroristas, y qué paradoja en un país donde el terrorismo es práctica habitual de una fauna que vive y sueña con el american way of death para mi país.

Los propios terroristas de quienes nos alertaron más de una vez, porque no cejan en su empeño de implantar el terror aquí. Los mismos que se pasean libremente, posan para los medios de comunicación que nos agreden, esos que lanzan alaridos por doquier para que la “liberación” de Libia se repita en las antillas grandes… qué ilusos, aunque el calificativo no es peor en aras de la decencia.

Y ahora qué más podemos hacer, decían los niños colmeneros de Cremata en emotiva representación teatral que arrancó nobles sentimientos en las mismas entrañas del imperio… y de todo tenemos que hacer para que el reclamo de justicia deje de encontrar oídos sordos.

Un aluvión de cartas y mensajes llegará sistemáticamente a la Casa Blanca y seguiremos en la red como arma de estos tiempos, en combate por la justicia que no llega. E imagino que junto a la petición por los Cinco nuestros, también recalará el deseo de no más atropellos en tantos lugares del mundo…

En Cinco cubanos se condensa el deseo universal de vivir como seres humanos. Hágase justicia al liberarlos y la humanidad será más libre… aunque siempre habrá que luchar contra los molinos de viento, más que por espíritu quijotesco, porque la arrogancia y el desprecio soplan cada vez con esa fuerza más sobre los pueblos del mundo.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Sociedad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s