El agua que se pierde, mi ducha y yo…o nosotros…

el agua se puede acabar...

el agua se puede acabar...

La preocupación generalizada por la posesión de agua potable vuelve a ser de mi interés. Me impulsa, además de su repercusión, un comentario medio en broma, medio en serio –propio de él- que hiciera el colega y amigo Yansulier García a mi anterior publicación ¿El agua se agota? y regreso a la carga, tras pensar un poquito…

Le cuento una historia, que será breve para no aburrirle. Compré hace poco una ducha automática, me costó 750 pesos, es decir 30 CUC; necesita potencia de agua para activar su mecanismo –claro es automática- y poco la he podido emplear, pues el agua dura en los tanques de mi edificio apenas 5 horas, insuficientes para llegar del trabajo, tomar un diez y luego bañarme. (Por un invento criollo cuento con 24 horas de líquido, pero la gravedad es la complicación)

El sistema de acueducto y alcantarillado de Cienfuegos tiene más de cien años en explotación. Ya somos más de 170 mil habitantes en la capital provincial y por diversas razones se pierde el 58 por ciento del agua que se bombea para el consumo local; si no tuviéramos una situación ventajosa de reservas, ¿de qué me serviría la inversión?

si no hacemos un uso racional del recurso

si no hacemos un uso racional del recurso

Le cuento. Tenemos seis presas en el territorio, con un acumulado superior a los 180 millones de hectómetros y otras siete cuencas de gran relevancia, por sus extensiones y tributo de agua a clientes de gran demanda como la agricultura, la industria y quienes la consumimos ya tratada –eso sí, ventaja que asumimos sobre millones de personas en el mundo que tienen que “arañar la tierra” para ¿lograrlo?

Pese a las variaciones de un clima que se nos presenta cada vez más seco en la época lluviosa del año, insisto, la situación no es grave, pues aunque le parezca contradictorio –y lo es- se adoptan las medidas necesarias para evitar el derroche. Pero el derroche está en nuestras propias narices, si tanta agua se escapa en su tránsito hacia las casas… en fin, otras disposiciones se han de aplicar para que el agua no regrese a la tierra, sino que llegue a su destino.

Y ahora viene el meollo de la cuestión. Los países en vías de desarrollo somos mayoría en el mundo; es variable, muy variable la posibilidad de acceder a tecnologías para hacer un uso eficiente y racional del recurso natural, por lo poco probable de acceder a créditos seguros y viables –en medio del subdesarrollo- para hacer las inversiones necesarias; añádale las consecuencias del cambio climático y que la demanda crece, como mismo aumenta la población urbana.

Dejo otras consideraciones –no menos importantes- como el desinterés social de ciertos gobiernos, el interés de las potencias porque la miseria se perpetúe como algo natural para los ciudadanos de segunda, tercera y no sé cuántas más categorías, el control de los emporios sobre los recursos naturales y pudiera seguir la lista de calamidades, como consecuencia: las guerras por la tenencia de agua.

y a todos nos hace falta...

y a todos nos hace falta...

Según un informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU): La población urbana mundial experimentará un crecimiento del 75 % en las próximas cuatro décadas y llegará a los 6.300 millones en 2050, gracias al empuje “sin precedentes” que vivirán las ciudades en África y Asia.

La ONU calcula que el número de personas que alberga la Tierra irá en aumento en los próximos años y pasará de los 7.000 millones de 2011 hasta los 9.300 millones de habitantes en 2050, de los que 6.300 millones residirán en áreas urbanas, lo que supone un aumento de 2.700 millones o del 75 % con respecto a las cifras actuales.

Los mayores incrementos en la población urbana se registrarán en India, que sumará 497 millones de habitantes urbanos, China (341), Nigeria (200) e Indonesia (92), y ya fuera de esos continentes en Estados Unidos, donde el alza será de 103 millones de personas.

Es en las ciudades donde más se sienten las presiones de la migración, la globalización, el desarrollo sostenible, la desigualdad social, la contaminación medioambiental y el cambio climático.

Más información: http://www.latribuna.hn/2012/04/05/poblacion-urbana-mundial-crecera-un-75/

Nótese en qué áreas del planeta habrá tal explosión demográfica, piense todo lo que traerá aparejado –también en necesidad de agua potable-, precisamente en lugares donde el abasto es aún problema por resolver… para mi colega Yansulier cotejo la frase, el agua potable se agota sí, y será un dolor de cabeza para los ciudadanos del mundo futuro.

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