Geriontoalerta ante lo inevitable

Por Boris Luis García Cuartero

Por acuerdo de los sabichosos y preocupados por la evolución humana, Envejecimiento y salud fue la proclama global para el Día Mundial de la Salud. Y es que las estadísticas no engañan, la especie sobre la Tierra tiende a ser cada vez más añeja, pese al incentivo a procrear.

Por una parte, parece que los agobios cotidianos y por venir, han hecho un parapeto intradomiciliario. Las personas planifican la extensión de la familia, eso es correcto, pero conviven los miedos por la subsistencia, cada vez más cara y al filo de la inseguridad, tanta, que algunos prefieren no dejar como herencia un mundo convulso, en el cual cualquier cosa pudiera ocurrir. Esos son los pesimistas.

Por otra, crece en muchos países la esperanza de vida al nacer –entre esos Cuba. Aquí la sobrevivencia está muy por encima los 70 años, por lo que más personas adultas demandan servicios, se sienten útiles y a la sociedad toca retribuir con paz los años dedicados a edificar por los mayores, anclados estos en su edad prolongada gracias al sistema sanitario de la Isla.

De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, en 2025 residirán en la Mayor de las Antillas  3,6 millones de personas mayores de 60 años, casi el 34 por ciento de la población calculada para esa fecha. Una buena parte rebasará los 70 años de edad, y otra superará los 80, estos considerados por algunos expertos como la “cuarta edad”, en su inmensa mayoría dependientes de atenciones especializadas.

Para ese entonces seremos la población más avejentada de América Latina. Razón por la cual se adoptan medidas que garanticen calidad de vida a los abuelos, compiladas en un folleto distribuido este 7 de abril, el cual llegó a mis manos, quiero pensar, con el propósito de ayudar a difundir sus conceptos, y así lo hago.

La primera es un llamado a cuidar la alimentación. Se debe comer de todo, pero con moderación y en la dieta no deben faltar el arroz, el pan y la papa; han de consumirse al menos seis vasos de agua al día, así como dejar los dulces para ocasiones especiales. Los alimentos deben ser bajos en grasas y limitarse la sal.

Otro consejo es evitar el sedentarismo, pues la actividad motora favorece el rendimiento físico y mental, reduce la ansiedad, disminuye la depresión, mejora el sueño, el ánimo y el bienestar. Dice el plegable que el envejecimiento bien llevado consiste en vivir más y disfrutar del tiempo libre haciendo lo que no se pudo, no se quiso o no se supo hacer antes de alcanzar la madurez. Con este último yo personalmente- y sin ser médico- recomiendo moderación…

Por último: mente sana, cuerpo sano. Es el momento de prestarle atención a la memoria. Ejercítala con actividades sencillas y entretenidas, como los pasatiempos, crucigramas, sopas de letras, dominó, ajedrez, damas –juego de damas, aclaro-, parchís y otros. Yo sugiero para los paisanos: evite las colas, pues le puede estallar el cerebro entre las incomodidades y la cantidad de información que recibe, casi siempre tergiversada: los chismes del barrio, las bolas, las noticias que no han sido publicadas…

En fin, otro día para pensar cómo pasar mejor lo que le queda por vivir, que pudiera ser en los brazos de la persona amada, de los familiares –los nietos, los consentidos y agradecidos nietos-, de los amigos y enemigos… Y a quien le sirva el sayo de este conjunto de buenos consejos, que se lo vaya probando…

 

 

 

 

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Sociedad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s