Un día de madre…

Por Boris L. García Cuartero

El domingo Día de las Madres fue para mi eso: un día de madre –como decimos en buen cubano. El despertar, catastrófico, alguien por poco tumba mi puerta, pues rendido como nunca, no escuchaba a mi madre llamándome a viva voz… y cómo me molestan ambas cosas…

Habíamos quedado en ir juntos al cementerio –de hecho lo hicimos. Es un ritual de cada Día de las Madres que nos entristece a ambos, aunque siempre agradezco ese encuentro con mi abuela en su descanso, porque le pido muy para dentro y para afuera  me ayude a seguir por el camino del bien, libre de las bajas pasiones que tanto daño hacen y que sentimos alrededor como tributo del mal en manos de los mediocres.

Cuento con ese apoyo espiritual como ofensiva contra las miserias humanas, porque tiene el poder para hacerlo. Fue una mujer fuerte de carácter, justa, querida y respetada por quienes le conocieron; respetable por sus convicciones;  jamás me perdonaría cercenar el camino de alguien, sino forjar a base de esfuerzos, consagración y talento, no de arribismo o raras influencias.

Fue un día de madre porque mi tía Mirna esta vez no vino a Cienfuegos. Le aqueja una enfermedad que acaba demasiado rápido con su buen ánimo de siempre, la coquetería aún a sus años, el buen vestir, lo presumida desde joven, el desandar las calles de Santa Clara… este segundo domingo de mayo, en peores condiciones por la reacción que genera un líquido vital para prolongar la existencia… aunque ella misma ya no le encuentre sentido y así lo dice.

Feliz aquel o felices aquellos por el jolgorio de la jornada. Preferí hablar de las tristezas de un día para variar, aunque me propongo siempre al levantarme de la cama echar bien lejos de mi aureola de optimismo a la pesadumbre, el desaliento, la incapacidad, el egoísmo, la envidia, los malos presentimientos y peores presagios; borrar de mis afectos a los mediocres, los de intenciones malsanas, a esos que hacen daño cuando pueden -y más cuando tienen poder sin prestigio-, por ser incapaces de llevar el bien como adorno humano.

PD: Para colmo leeeeenta la conexión a internet… nada, un día de madre… solo se arregló un poco por la sazón de mi madre…

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cubanísimos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s