Fumar… ¿es un placer genial, sensual…?

Por Boris L. García Cuartero

Así cantaba una conocida artista del mundo iberoamericano de la música –las interrogantes son mías, pues ella lo afirmaba-, pero hoy fumar es un problema de salud, se lo digo con conocimiento de causa.

Comencé con el hábito cuando apenas iniciaba la secundaria básica. Fue como un síntoma de independencia, pues estaba becado y por ende lejos de la mirada desaprobante de mi abuela; me sentí más hombre, tomar un cigarrillo entre los labios fue como estar a la moda, creer que la adultez se acercaba irremediablemente. Se lo debo a mi amiga Acelys Chong, si en ese tiempo ya hubiera sido fiscal –como lo es hoy-, quizás no me lo hubiera permitido.

Fumar es un problema de salud y lo repito con conocimiento de causa. Si bien los años van pesando, ya desde antes reduje de forma ostensible mi capacidad de resistencia a la hora de correr o de nadar; las escaleras me matan; los catarros cuando llegan se enamoran de mi organismo y no me quieren soltar; alguien siempre me señala, cuando al entrar al máster de trasmisiones televisivas el desagradable olor a cigarro inunda el climatizado recinto.

Créame que he intentado dejar de hacerlo, pero no puedo, ¿por qué?, no se. Quizás me falte fuerza de voluntad; quizás no tenga aún percepción del riesgo –muy a pesar de contar con amigos y compañeros de labor suspendidos del dichoso “placer” de por vida, si quieren preservar la vida, pues el corazón les dio el aviso. Pudiera ser que me hace falta, y me justifico, para calmar la hiperquinesia, el estrés diario o no quiero abandonar tal “compañía” a la hora de escribir.

Lo cierto es que fumo desde los once años de edad y todavía persisto, cuan vicioso o adicto. Lo peor es que ni me atrevo a establecer compromisos de dejar de hacerlo –ahora mismo siento el aroma embriagador, mientras tecleo en la computadora. Pero si usted es más inteligente que yo, espero le basten algunos elementos:

Según las autoridades sanitarias se considera al fumador un adicto. 100 millones de personas fallecen en el mundo cada año como consecuencia del tabaquismo; otras 60 mil corren igual destino al contraer enfermedades asociadas al consumo pasivo y un 76 por ciento de las afecciones que conducen a la desaparición física tienen un directa relación con el dañino hábito.

En Cuba es el cáncer la segunda causa de fallecimientos –se habla de unas 16 mil personas-, enfermedad que también está asociada en muchos órganos al efecto nocivo del tabaco, mientras la primera causa son las afecciones cardiovasculares y ahí también están presentes las malas consecuencias que trae consigo el cantado placer genial, sensual…

Si está a tiempo, ni se acerque al cigarro; si tienes fuerzas suficientes, apártese del hábito, por mi parte… en algún momento se impondrá el raciocinio…

 

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cubanísimos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s