Para venir a Cuba, se necesita…

Por Boris L. García Cuartero

…dicen que mucho dinero –no lo puedo asegurar pues jamás he estado fuera de las fronteras nacionales. Se hacen muchísimas comparaciones: que si viajar en crucero hasta no se dónde es más barato; que las noches con sus días en paradisiacos lugares son menos costosas; que los gastos en visados, pasaporte y pasajes de avión es toda una inversión… esta parte la dejo a la especulación y a la otra “especulación”, la que conocemos bien los cubanos… el aguaje, vaya.

Tendrá que pasar por la Aduana y sus nuevas regulaciones. Cuestión de soberanía aparte –entiéndase, aplicamos las leyes que nos parezca-, es sabido que cada quien trae la carga que necesitan familiares y amigos, es lógico, pues además de ser un país bloqueado y bla, bla, bla, también es verdad que en nuestros mercados abundan los productos y mercancías carísimos, comercializados en una moneda con la cual a la mayoría no nos pagan, y por demás de baja y dudosa calidad…

Como también es conocido que otros han hecho de sus cargas un negocio –dicen que en muchos países es igual un negocio, pero bueno- e inundan el mercado subterráneo de productos deficitarios para una mayoría, como blúmer, boxer, medias, ajustadores, jeans, zayas, vestidos, pulovitos y demás, por cierto, en algunos casos bien cheos, llenos de brillos y garabatos, que después usted ve como en vidrieras y disfraces, con un sol que raja las piedras…

Lo que no creo justo es que paguen justos por pecadores; acaballar a quienes en el afán de ayudar a los suyos hacen la inversión en sus países de residencia, pero ya dije, es cuestión de soberanía… y me pregunto ¿en otras latitudes cómo será?, recuerde que no he viajado… ¿habrá que también pasarle unos kilos a los aduaneros para que se hagan los de la vista gorda…?

No tenga miedo alguno en alquilar un Hunday –algunos dicen que los precios son casi de compra, no lo aseguro, nunca he montado en Huday con chapa T-; revise su estado técnico para evitar roturas innecesarias o accidentes, recuerde que las carreteras y calles siguen en mal estado, porque somos un país bloqueado y bla, bla, bla. Así se evita verse envuelto en un escándalo que repetirán como papagayos los medios de afuera y quizás hasta los de adentro le den la importancia que no merece, aunque si viene a jodernos la vida, puede que también haya mucha “publicidad”, no porque tengamos que explicarle nada a nadie, sino porque aclarar y demostrar son verbos para uso de quienes no tenemos nada que esconder…

Por favor, revise en la memoria su última imagen del país. Quién sabe si haya cambiado –para bien o para mal-, pero no haga a sus familiares y amigos pasar por el mal rato de explicaciones innecesarias, las cosas no han cambiado mucho y a lo mejor en el parque de su infancia crece un árbol de más o hay de menos, pero no exagere la nota con asombros como para asombrarse, recuerde que acá no se abren tiendas todos los días, las pocas guaguas que tenemos siguen con los mismos recorridos, el sol brilla fuerte, puede que un poco más fuerte, pero allá arriba, igualito que en otros lugares del mundo, y la gente está más flaca, más gorda, con más o menos pelo, porque pasan los años y el estrés es más fuerte, evítese el término de “destruido”… oiga, a quien le suenen la palabrita en la cara… es del carajo pa´lante…

Deje en casa –la de afuera- las poses de superioridad, compórtese como un buen cubano: alegre, bullanguero, el tipo del barrio al que se le quiere y la gente tiene ganas de ver; guarde para su regreso las s de más y las z sobre todo; con los cantaitos puede que lo confundan venido del oriente nacional, aunque si ya lo incorporó por los años de hablar diferente, entonces no tenga pena… pero cuate, mano, mande y hasta tío, coño, no hay que apretar…

Los cubanos somos del carajo, nos gusta sobresalir, especular, ese mismo el de aguajear; dar abrazos y besos por cualquier razón, exagerar y compartir, sobre todo eso, compartir… pues entonces comparta los días que estará por acá, hágaselos felices, a usted y a los demás, y disfrute las miserias y bondades del país, como uno más; llévese a casa –la de afuera- alguna que otra tristeza y deje a los suyos el sabor de la alegría, ah y si puede algún dinerito también, siempre hace falta y se agradece… aunque yo no se porqué casi todo el mundo piensa que los que vienen de afuera son ricos…

Nota: Este es un regalo para los que en FB hablan tanta…

 

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2 comentarios

Archivado bajo Cubanísimos

2 Respuestas a “Para venir a Cuba, se necesita…

  1. Joaquin

    Muy bien Boris!!!

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