¡Qué apagón…!

Por Boris L. García Cuartero

De pronto bajó el voltaje, y de la luz pasamos a las tinieblas. Conversaba con un amigo en la casa, que a la vez buscaba información en la computadora… ambos escuchamos las exclamaciones tan cubanas que genera un evento de este tipo –con groserías incluidas- y no era para menos; vivo en un cuarto piso y era evidente que no había corriente en toda la ciudad. ¡Cuántos santos invocados y madres injuriadas!

A los pocos de minutos de restablecido el servicio, la avalancha de información. Por todas partes: vía teléfonica me confirmaban desde La Habana que la capital estaba a oscuras; desde Santa Clara otra llamada, la misma inquietud, ya con visos preocupantes: en media Cuba se fue la corriente… desde Haití me preguntaban, pues desde Argentina le hacían la misma interrogante; desde Ecuador, más de lo mismo… la era de la globalización, es evidente.

Hasta este minuto se especula –no hay manifiesto oficial- que las termoeléctricas de Matanzas y Cienfuegos salieron del sistema electroenergético nacional, las razones las debo, habrá que esperar a que la Unión Eléctrica emita una explicación. Lo más cercano es una fuente conocida y seria, el colega Sabdiel Batista en su blog Letra Nueva afirma:

…pero una cosa es segura: la termoeléctrica de Cienfuegos, la Carlos Manuel de Céspedes, dejó de funcionar entre las 8.10 pm y las 9 de la noche más o menos, y hay que tener en cuenta que esta es la más eficiente del país y una de las más grandes.

En lo que a la desagradable experiencia respecta, comí en el balcón para aprovechar la claridad de la noche, con un calor del carajo, propio de la época del año, los alimentos fríos –sin corriente y sin gas doméstico, pues por estos días de reabastecimiento familiar no hay quien se dispare una cola-; en el barrio todo tipo de comentarios y en los medios alternativos todo tipo de especulaciones, entre esas las que molestan, sobre todo porque no hay pronunciamiento con certeza para poder ripostar.

El teléfono que no paraba de sonar. Como uno es periodista, la gente cree que siempre está informado… ¿y es que acaso no debe ser así? Pero en cuestiones como esta se impone la duda, la cautela, la incertidumbre y hasta la desinformación.

Si bien a los apagones llegamos casi que acostumbrarnos, no es usual que ocurran en tal magnitud, de ahí la preocupación generalizada y la opinión popular de que “algo ocurrió”. Y si, algo tuvo que pasar para que más de cinco millones de cubanos nos quedáramos al unísono sin servicio eléctrico… ay de quien a esa hora –entre las ocho y tanto y las nueve y tanto de la noche- todavía estaba en trajines de cocinar…

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cubanísimos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s