El pan que hace falta cada día…

Por Boris L. García Cuartero

… en África Subsahariana, donde más de un millón de niños menores de cinco años mueren anualmente antes de cumplir los cinco años de edad, como consecuencia del hambre crónica, mientras en el primer mundo –y otras partes del orbe- incalculables cantidades de alimentos van a la basura, como excedente de las superproducciones, la crisis, los lujos de los poderosos y la ostentación de las sociedades de consumo.

Niños malnutridos es un panorama permanente en esta región del planeta –donde se concentran grandes recursos naturales y en contraposición la miseria es casi generalizada. En el nombrado continente negro más del 30 por ciento de los infantes tienen un crecimiento raquítico, que de sobrevivir a los primeros años, sufren además consecuencias como baja capacidad intelectual.

La preocupación de organizaciones bajo la égida de la ONU se ha hecho pública en reiteradas oportunidades, pero oídos poco receptivos –o mejor, sordos de cañón- hacen caso omiso a una realidad que golpea al mundo ¿moderno?, en el cual las desigualdades son tan ostensibles, como mismo es notorio el despilfarro, la despreocupación global por el género humano y la concentración de riquezas en manos de unos pocos.

No obstante –y como bien dice la sabiduría popular- las esperanzas son lo último que se pierde y repletos de ilusiones, los Estados miembros de la Unión Africana piden al resto de las naciones, a la sociedad civil del orbe y a los donantes internacionales, una ayuda inmediata para erradicar una “enfermedad” curable, si tan solo se tiende la mano a quienes carecen del pan de cada día.

Vaya mundo miserable el nuestro donde no se es capaz de responder al llamado de la UNICEF:  Invertir en nutrición puede incrementar el Producto Interno Bruto (PIB) de un país, al menos en un dos o tres por ciento anualmente. Esto sin contar los grandes beneficios sociales y humanos para las familias que sufren ese flagelo.

Niños de todo el planeta mueren cada día como consecuencia del hambre, enfermedades curables, las guerras de rapiña. Seres que se dicen humanos acumulan cada día más riquezas, consumen más, ordenan cuándo y dónde debe cambiar un régimen social… o miran con codicia los recursos de otros y para alcanzarlos no importan las consecuencias, lo que importa es el fin…

El fin de la humanidad si persisten los horrores, como que falte el pan a millones de personas… incluidos los niños africanos…

 

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2 comentarios

Archivado bajo Sociedad

2 Respuestas a “El pan que hace falta cada día…

  1. Barbaro H.Morales García.

    Terrible realidad!!!,sin embargo en este lado del mundo cada noche se lanzan toneladas de alimentos de los grandes distribuidores!!!!,paradójico contraste verdad.?????

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    • Al respecto mucho se ha escrito, denunciado y hasta pedido la sensibilidad de productores y comercializadores, a los hambrientos de este mundo solo les queda buscar en los basureros esos despedicios, “suerte” que tienen los que malviven en el primer mundo, pero el resto qué. Las riquezas de este mundo siguen mal repartidas y parece ser será por mucho tiempo.

      ________________________________

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