Más de 30 años después y una pila de mosqueteros…

Por Boris L. García Cuartero

amigosLo siento mucho por quienes no gustan de leer mucho, pero tendré necesidad imperiosa de extenderme en esta crónica, género al que no estoy acostumbrado en los trajines periodísticos, pero la ocasión lo amerita: Nos reunimos aficionados del territorio donde mejor se juega pelota en Cuba y no precisamente para hablar de beisbol, sino para rememorar en presente los tantos años vividos en la Escuela Vocacional Ernesto Che Guevara, de Santa Clara.

La gente se Sagua llegó primero, los de Sancti Spíritus no se porqué no se suman, pero ellos se lo pierden. Los de Santa Clara tenían problemas con la guagua, después de varias llamadas al móvil de Rosita, supe, malas palabras mediante, que ya estaban entrando a Cienfuegos y llegaron con el aguaje de ¡Villa Clara, campeón…! tan pesaos que son… Abelito al frente de los más aficionados al beisbol, dijo traía toallitas para el llanto de los cienfuegueros… entre nosotros todo se perdona, crecimos como hermanos y aún lo somos, la pelota al carajo…

Esta vez decidimos reunirnos en “Los Pinitos”, sitio emblemático de la gastronomía cienfueguera y por supuesto, queríamos impresionar a los visitantes… un ambiente sabroso, la música de nuestra época, un calor del carajo propio del verano, almuerzo incluido y pagado que ya no somos muchachos mantenidos y por supuesto, al lado del mar, ocasión envidiable para quienes ven ese regalo natural pocas veces al año… que picú me quedó eso jajajaja…

Martica Molina me dio “la hora del caballo del general” y me aparecí al sitio como a las nueve de la mañana… nos quedaban por cuadrar una pila de cosas, que al final salieron, como el almuerzo, la contadera de dinero tirados en el piso y organizar a la tropa para poder distribuir el almuerzo. Nunca había visto tanta desorganización…¡qué trabajo costó que se sentaran a las mesas para distribuir la comida…! y después queremos que los muchachos de ahora sean responsables… menos mal que a nadie le dio por comer doble, todo “cuadró” de maravillas…

En la tarde del viernes hubo un juego de baloncesto en el tabloncillo de Ciencias Médicas. Supe que estuvieron El Choro, Pozo, Migue, Lima –lesionado, por cierto-, El Chupao, del que no me acuerdo, Chuchín… seguro se me quedó alguien, pero no pude ir a pesar de trabajar enfrente, es que estaba matao y hace más de treinta años que ni corro…me evité el infarto, o el esgince o la broncoespiración… bueno, unos cuantos se evitaron males mayores… por cierto, Migue trajo los pulóveres …

…también monogramas, como aquellos de la ESVOC y todos lucimos aquel distintivo que nos quitábamos para escaparnos de la escuela e ir a “reforzar” a las cafeterías de Santa Clara… no se me olvida la de veces que comimos de más en el bar Central, o aquel día que Vivian Aguirre, la Mascota, sacó el dinero de una media en el Coopelia… si es ahora me muero de la vergüenza, en aquel entonces era una gracia…

Volviendo a la fiesta: Bailamos, jodimos, nos tiramos una pila de fotos, recordamos los viejos tiempos –eso de viejos se me fue, porque Abelito, el de Santa Clara, dijo que no quería saber de viejos ni de calvos… sin comentarios-, algunos han cambiado tanto que varios se preguntaban quiénes eran, pero ese detalle no importó, la pasamos bien y punto.

Nos regodeamos con aquellos de que muchos somos “ilustres” en nuestras profesiones. Tenemos un General del ejército en las filas de vocacionalistas –no asistió a la fiesta, no puede por absurdas razones que me evito explicar- eminentes médicos, reconocidos profesionales, como nuestro renombrado Pisch; internacionalistas, representantes de importantes organizaciones mundialistas, como Gaby que no vino, pero envió sus saludos, ah y músicos, poetas y locos…

De eso hay mucho más: Osmany cantó todo lo que le dio la gana –él está más viejo que nosotros, estaba dos años más arriba-, A Capella creo que lo hizo también –ya no está tan pesá como en la escuela- y la inmensa mayoría bailó, digo bailamos, como muchachitos y muchachitas de estos tiempos…Yara dijo por audio todo lo que le dio la gana, hasta nos restregó en la cara la pérdida cienfueguera en los play off y llamaron unos cuantos de los que viven fuera de Cuba…

Llegó la hora de irse y como siempre, las fotos, los besos y abrazos, el compromiso de volvernos a ver, lo mismo en Santa Clara que en Cienfuegos, que si en noviembre o diciembre, ya nos pondremos de acuerdo… lo cierto es que volvimos a ser los chiquillos de entonces, los hermanos de siempre…

Y claro que hablamos de los que no están en Cuba, pero que están con nosotros… de los que no están físicamente en este mundo, aunque están con nosotros… hubo chucho para los más jodíos, que los hay, calvos y viejos, arrugadas o que fueron niñas lindas y ya no lo son… también de las que mejoraron con el tiempo… pero lo más que hubo fue la satisfacción de volvernos a ver, de volvernos a disfrutar como los muchachos que somos, al estilo de los mosqueteros…

…les debo las fotos y videos, este pobre diablo tiene un móvil sin tarjeta, no tengo cámara fotográfica y mucho menos de video… si alguien se embulla a enviármela prometo el año próximo subir de primero la crónica gráfica, por ahora solo escrita, espero que la disfruten… tengo unos treinta años de menos y eso me durará hasta el año que viene, hasta que nos volvamos a encontrar… con el tiempo estaré en pañales y eso me gusta…

 

 

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2 comentarios

Archivado bajo Cubanísimos

2 Respuestas a “Más de 30 años después y una pila de mosqueteros…

  1. El Suini

    Estupendo y emocionante hermano Boris

    Me gusta

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