Siempre es 26

Por Boris L. García Cuartero

El 26 de julio de 1953 marcó un hito en la historia de Cuba. Con el asalto, entonces, a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, se desmoronaba la creencia de los cubanos vivían en la conformidad, en el paraíso del Caribe, en la próspera Isla apadrinada por el vecino del norte.

Y si bien desde el punto militar no fueron logrados los objetivos, se echaban los cimientos para la definitiva independencia. Así me lo hicieron saber en casa, desde pequeño…todavía recuerdo a la abuela emocionada, en las primeras horas de cada 26, escuchar a Omara Portuondo y Martín Rojas, interpretar Siempre es 26.

A 60 años de la gesta, el pueblo santiaguero en representación de todos los cubanos, celebra la efeméride junto a presidentes y personalidades de Latinoamérica, que nos acompañan y han expresado su admiración y respeto por Fidel, quien la frente de los jóvenes asaltantes dijo que no podía morir el Apóstol en el año de su centenario –nuestro Martí nació el 28 de enero de 1853.

Pendientes del acto central por el 26 Julio estaremos hoy, mientras otra mañana de la Santa Ana se gesta en el todo el archipiélago, cuando nos proponemos seguir en Revolución para perfeccionar la obra, las ideas expuestas por el líder indiscutible en el juicio por los hechos. Este será otro día para renovar bríos, continuar en el combate.

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3 comentarios

Archivado bajo Sociedad

3 Respuestas a “Siempre es 26

  1. amparo

    Hoy es 26 de Julio, también es mi día, a esa Organización clandestina me incorpore a los 14 años, edad de jugar a las muñecas en aquellos entonces, fue mi escuela, ahí comenzó mi formación idiologica, convencida que nada me une a los poderosos de este mundo, siempre estaré del lado opuesto, al lado de las mayorias, la clase más desprotegida, al lado de los millones de habitantes de este mundo en que vivimos que apenas tienen para comer y al lado de lo que yo interpreto como justicia social.–Del 26 de julio, de Fidel Castro, aprendí a no conformarme, a distinguir mi clase, aprendí a que no hay nada ni nadíe perfecto, a que los Sistemas, los Gobiernos, las voluntades y hasta las malas voluntades no son perfectas, sencillamente porque son obras de los hombres y mujeres que poblamos este mundo, y nadie, absolutamente nadie,
    es perfecto.—-Felicidades.

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  2. Boris, aun desde posiciones ideologicas diferentes nos une la preocupacion por los destinos de la tierra que nos vio nacer, crecer, hacer amigos, estudiar y enamorarnos por vez primera. Las apreciaciones sobre el significado de la fecha del 26-7-53 tienen muchas aristas dependiendo el angulo desde donde miremos y analicemos las verdaderas consecuencias de esa accion armada, para muchos como Amparo, tu familia y mi madre fueron hitos importantisimos de sus jovenes vidas en aras de cambiar (con justo derecho) la sociedad que consideraban torcida en aquellos años, para otras personas, muchas de ellas inteligentes y con amplio y profundo poder de analisis, el esfuerzo y el sacrificio de un pueblo ilusionado y confiado en el “futuro luminoso” que prometian los lideres se convirtio en un mayusculo embuste que solo ha servido para asegurar el poder para la actual gerontocracia gobernante y sus obedientes y privilegiados acolitos.

    Me precio de dedicar buena parte de mi tiempo libre nocturno a buscar, leer, analizar y discutir (porque no compartir mis puntos de vista..?) toda la informacion que me ayude a entender la realidad cubana, los origenes de los problemas actuales y sus posibles soluciones. Hay un señor de nombre Pedro Campos Santos que escribe para Kaosenlared y Havana Times que llama las cosas por su nombre con respetable enjundia y sustancia, tiene suficientes credenciales academicas y curriculum vitae para ser tomado en cuenta y escribe DESDE CUBA con conocimiento – al igual que tu – de los temas que trata, considero necesario (con tu permiso) adjuntar extractos de un reciente articulo suyo para abundar y enriquecer el tema de tu post.

    Pedro Campos Santos. 1949. Holguín. Lic. en Historia. Ex-Diplomático cubano, con misiones en México y ante la CDH en Ginebra. Analista de política internacional. Investigador Jefe de Proyecto en el CESEU (Centro de Estudios sobre Estados Unidos) de la Universidad de La Habana. Autor de decenas de artículos y ensayos sobre el Socialismo, Cuba, Estados Unidos y América Latina. Autor de los libros, pendientes de publicación: “La autogestión empresarial obrera y social: urgencia y garantía de la revolución socialista” , “Socialismo Sí”, y “La Revolución Cubana y la Autogestión socialista”. Actualmente jubilado.

    Respuesta a parte del discurso de Raúl Castro en la Asamblea Nacional del Poder Popular el 7 de julio pasado

    Por Pedro Campos.

    HAVANA TIMES — Presidente, efectivamente, todas esas manifestaciones en su último discurso ante el parlamento cubano están presentes y en aumento. Los partidarios del Socialismo Participativo y Democrático lo hemos venido señalando en distintos artículos hace varios años; pero para nosotros, no tienen la connotación que Ud. les otorga, se deben a otras causas y, desde luego, demandan otras soluciones diferentes a más orden, disciplina y exigencia.

    Para usted la causa de todo eso es la “nobleza de la revolución”, la ausencia de mano dura, de más represión; no el desastre económico, político, social y moral que nos ha traído más de medio siglo de capitalismo monopolista de estado, arropado de socialismo, de “dictadura del proletariado”, de gobierno unipersonal y unipartidista concentrador de la propiedad y las decisiones, donde el único derecho de los ciudadanos ha sido el de “trabajar en agradecimiento y fidelidad para complacer a quiénes le dieron todo y liberaron a Cuba de la satrapía batistiana y la explotación imperialista”.

    Su gobierno-partido-estado, según lo que se desprende de sus propias palabras, enfrenta una oleada creciente de desobediencia pública, de un aumento de la insurgencia pacífica del pueblo, de una variada forma de resistencia no violenta, como resultado de su insatisfacción generalizada con las políticas económicas, sociales y cívicas de su estado corrupto y corruptor.

    Pero no. Ustedes ven allí al pueblo maldito, malagradecido, mal educado, marginal, zoquete que no ha sabido aquilatar los sacrificios que han hecho Ustedes por su felicidad y lo culpan de las consecuencias de los errores por Uds., cometidos y, arriba, lo amenazan desde el poder absoluto: O aceptan nuestro orden o les reprimimos.

    ¡Qué falta de consideración y de respeto con el pueblo que les dio su apoyo incondicional! ¡Qué equivocados están! Los gobernantes no están para juzgar al pueblo. Es al revés.

    Para Ud. la gente roba al estado. Para nosotros es el estado cubano el que se ha estado apropiando del sudor de sus asalariados, del de los campesinos, del de los trabajadores por cuenta propia, del de los profesionales, intelectuales y artistas, etc. a través de menguados salarios, abusivos impuestos y la doble moneda, no obstante las gratuidades elementales mínimas actuales. Y los que producen la riqueza simplemente aplican la ley de “justa compensación”: se apropian de parte de lo que Uds. les sustraen injustamente.

    Donde Ud. ve construcciones ilegales de vivienda, nosotros apreciamos autogestión del pueblo para tratar de darse un techo, ante la ausencia de una política oficial efectiva que facilite y genere la cantidad de viviendas necesarias.

    Lo que califica Ud. de vandalismo contra los espacios públicos, la telefonía, el tendido eléctrico y telefónico, las alcantarillas, las señales del tránsito y las defensas metálicas de las carreteras, para nosotros son muestras de desasosiego, de “sálvense quien pueda”, de incertidumbre, de precariedad de la vida, de decepción, de abandono, del propio caos creado por Uds. ¿Se olvidan que el movimiento 26 de Julio también saboteaba la electricidad y el acueducto en la época de Batista, por cierto con acciones más violentas y destructivas?.

    Para Ud. la escuela y la familia no están jugando el papel que deben. Pero ¿de quiénes son las escuelas, quiénes han sido los ministros de educación, quiénes han impuestos sistemas educacionales que olvidaron los buenos modales, los derechos humanos y civiles, rechazaron la moral, la éticas y la democracia por “burguesas” y priorizaron la exaltación de los métodos violentos de lucha para conseguir sus propósitos?

    ¿Qué, sino las políticas estatales que generaron el odio a los que se iban; las “internacionalistas” que separaron familias por años; la creación de contingentes para trabajar en otras provincias por largo tiempo; la destrucción de los patrimonios familiares; el maniqueísmo divisor entre revolucionarios y contrarrevolucionarios; las exclusiones por razones políticas, de raza, preferencia sexual o religiosa, incluido el uso de la violencia contra opositores pacíficos y homosexuales, practicadas con mayor o menor intensidad en distintos momentos y otras, son las responsables de la división y el desastre en que se encuentran los lazos de la familia cubana?

    No es que defendamos la chapucería, la chabacanería, las malas costumbres y conductas, es que todas son hijas naturales de tantas prohibiciones, regulaciones, exclusiones e imposiciones a las que el pueblo cubano ha sido sometido. ¿La gente nació así, hace esas cosas porque genéticamente son malas? ¿O ya olvidaron una de las máximas de Marx: el hombre piensa según vive? La miseria engendra miserables. El odio, odiosos y la violencia, violentos.

    Es inocultable que algunos en esa “dirección histórica” parecen dispuestos a correr todos esos riesgos, incluida una eventual intervención extranjera aprovechándose de una descabellada represión masiva, antes que reconocer el fracaso de su “modelo” estatalista centralizado y entregar el poder al pueblo y a los trabajadores.

    Pero ya, a esos extremistas pocos les creen sus cuentos. Y la historia ya se está encargando de demostrar lo evidente: ni les interesa el socialismo, ni el pueblo, solo sus caprichos y por sus caprichos no vamos a morir más cubanos.

    Ustedes mismos tendrán que reconocer su incapacidad y abrir nuevos espacios hacia la democratización y la socialización de la política y la economía, ante la continuación de la resistencia popular pacífica por diferentes vías; pues contrario a sus deseos, el grueso de las Fuerzas Armadas y el MININT, que son parte y carne del pueblo sufrido, no se va a prestar al jueguito macabro, traidor y retroactivo de reprimir al pueblo masivamente.

    Gracias Presidente, por sus esclarecedoras palabras y me disculpa por la personalización; pero es su discurso.

    Socialismo por la vida.
    —–
    Pedro Campós: pedrocampos313@yahoo.es

    Boris, amigo, no creo que los problemas que nos aquejan hayan sido descritos tan minuciosamente en ningun otro lugar. Saludos, Bolufe.

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