Casos y cosas de la prensa cubana

Por Boris L. García Cuartero

Confieso que mi amigo y colega Adonis Subit es el culpable de este comentario. No era mi intención escribir sobre el último show mediático cubano, pero aquí van mis consideraciones en cuanto a la improvisación de Robertico Carcasés y su inmediato impacto en la red, mientras los medios nacionales han hecho mutis.

Total –dirán quienes deciden qué se publica o qué no se publica en los medios de comunicación de la Isla- si la gran mayoría de los nativos no tienen internet, por tanto permanecerán ajenos a los dimes y diretes, a los cuestionamientos y alabanzas, al dale palante y patrás de las sanciones, prohibiciones o llamados a contar… y que se formen las bolas, las interpretaciones de ocasión, si ese es el pan nuestro de cada día en materia de información…

Más allá de la oportunidad o no para las expresiones del músico, más allá de sus posiciones ideológicas, de que si fue improvisada su improvisación o mediaba un compromiso previo, las cadenas de televisión y otros medios extranjeros hicieron la fiesta y qué fiesta; atrás quedó el verdadero objetivo del concierto, pues la nota mediática la dio Carcasés.

Con muchos de los que he conversado siquiera escucharon los deseos del director de Interactivo, bien por la hora de la manifestación, bien porque –dicen- el audio era terrible, inaudible, y no me extraña, pero pocos han estado ajenos al revuelo de las páginas alternativas, en las cuales la realidad de Cuba es más cercana a lo que se dice en las oficiales.

¿Y por qué no dedicar un espacio para explicarle a los cubanos lo que sucedió aquella noche en la Tribuna Antimperialista? Con el enfoque que fuera –no hace falta decirlo-, pero para callar a quienes enseguida empezaron a dar alaridos, para que no hubiesen versiones de los estribillos, para fijar una posición de principios –y por cierto, muy mal parado quedó nuestro Ministerio de Cultura al decir primero digo y luego Diego y que conste, no estoy pidiendo que “maten” a Robertico Carcasés.

No se hasta cuándo seguirán las medias tintas, los silencios, los miedos, la prudencia o la terquedad como signo de quienes tienen el deber de informar. Pudo haber sido este un hecho trascendente o intrascendente -depende de cómo se mire-, pero lo cierto es que una vez más la desinformación vuelve a señorear, cuando informar, esclarecer era lo lógico; una vez nos dieron quienes no nos quieren bien y les dejamos el camino abierto a las especulaciones…

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16 comentarios

Archivado bajo Sociedad

16 Respuestas a “Casos y cosas de la prensa cubana

  1. Barbaro H.Morales García.

    Boris tocaste un punto crítico y me alegro que así sea,yo también creo cosas respecto a este asunto e incluso mi única expresión en las redes sociales fue decir como buen cubano aludiendo al tema en cuestión “la metió en el home”.
    Pero creo de todo corazón es buena hora que empezamos a decir sin temor a todos estas cosas,con los medios con que contamos que son suficientes y seguro llegara a la gran mayoría.
    Es mejor compartir con todos los cubanos estas cosas que dejar sencillamente que proliferen comentarios y versiones de todo tipo entre los que no conocieron el asunto y luego les llega de mil maneras.
    Creo que allá hay suficientes personas que puedan dar la versión real de lo acaecido y las consideraciones que se estimen oportunas.
    El silencio de los medios solo dará siempre pie a lo otro, que la gente diga lo que le venga en gana.
    Boris tocaste un punto crítico me gusta te repito que así sea,ojalá muchos otros se estimulen hacerlo.

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    • Barbarito, realmente se le dio la connotación que no encontré por ningún lugar, solo que lamentablemente en Cuba una situación de este tipo -expresarse abiertamente en contra de lo que siempre ha existido- es noticia para el mundo incluso dentro de este mundo particular de los cubanos, de dentro y de fuera, por cierto, algunos de los que están fuera con una desmemoria del carajo, pues hablan de libertad de expresión, de que Robertico no hizo nada del otro mundo y demás, cuando, insisto, una situación de este tipo aquí es noticia. A estas alturas no se si merecía el revuelo formado y por tanto su publicación en los medios nacionales, pero si creo que luego de tanto alboroto mediático, debió haber aparecido, al menos, una explicación del asunto, para no dar pie a especulaciones. Recuerdo el despliegue informativo interno en el caso de la muerte de Payá -y salvo las distancias-, pero se dio una explicación exhaustiva del asunto, con pelos y señales ¿? bueno, ya nada me asombra. Un abrazo desde nuestra Cuba

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  2. Barbaro H.Morales García.

    Boris me refiero justamente a eso ,si ya es noticia y por demás en todo el orbe!!!,creo que sería menester hacerlo saber,y seguro la población lo agradecería,pues es verdad que pasan cosas en el terruño que salen primero en Burundi que allá.

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    • Barbarito, conozco esa reflexión de Díaz Canel, conozco todo lo que ha dicho Raúl referente al trabajo de la prensa, pero lamentablemente, ese discurso se queda ahí, en el discurso de nuestros máximos dirigentes, tal parece que al momento, al otro día, ya nadie dijo nada, es como si en el camino se perdieran las palabras, las buenas intenciones…

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    • te insisto, tal parece que se dice: desinforma y mantenemos el velo. Quiene deciden qué se publica en la prensa, quiero pensar que actúan de buena fe, pero también de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno

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  3. Barbaro H.Morales García.

    Mira aquí te envió lo que puntualizo Díaz Canel en una importante reunión este año.
    “Hoy, con el desarrollo de las tecnologías de la información, de las redes sociales, de la informática y la Internet, prohibir algo es casi una quimera imposible. No tiene sentido. Hoy, las noticias de todos lados, las que son buenas y las que son malas, las que están manipuladas y las que son verdades, las que están a medias, circulan por las redes, llegan a las personas, la gente las conoce. Lo peor entonces es el silencio.
    Por tanto, nosotros constantemente tenemos que estar dialogando, argumentando, discutiendo para poder lograr que en esa diversidad de información nuestros estudiantes, profesores, y nuestro pueblo en general, puedan discernir las verdades y lo que es el bien de lo que es mal, lo que es favorable para la Revolución de lo que no lo es.

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  4. Pingback: Casos y cosas de la prensa cubana | Cienfuegos Hoy

  5. Boris, no habia opinado sobre este tema importante y de muchisima actualidad al calor de la prentendida batida al secretismo y al triunfalismo de la prensa oficial. Mira amigo, copio y pego extractos de un reciente entrevista al pintor cubano Pedro Pablo Oliva que ha sufrido su quota de ostracismo por hablar sobre lo que tu, yo y todos los demas sabemos perfectamente.

    Pedro Pablo Oliva, uno de los nombres imprescindibles de la pintura cubana contemporánea, se encuentra en Miami para realizar su primera exposición personal desde que fue condenado al ostracismo por la cultura oficial de la isla.

    Allí, rodeado de familiares y amigos, el maestro habla con entusiasmo de su más reciente obsesión pictórica, repasa con dolor sus dos últimos años en Cuba, y aborda con serenidad su batalla personal contra el mal de Parkinson, que lo aqueja desde el 2010.

    “Lo más interesante que me ha pasado desde el punto de vista artístico en estos dos años ha sido que comienzo a descubrir a un personaje, Utopito, un pinareño que no entiende mucho el mundo; a veces es disidente y otras no lo es, y que en ocasiones cae en un estado de locura”, relata el pintor.

    Utopito es el eje de una muestra titulada Utopías y disidencias, y que espera exponer el año próximo, primero en Pinar del Río, y luego en La Habana y Miami. Advierte, sin embargo, que “lo más posible es que la censura no permita que se exhiba en una galería dentro de Cuba”.

    En mayo del 2011, Oliva fue expulsado de la Asamblea Popular del Poder Provincial de Pinar del Río, de la que era delegado. El catalizador de su salida del parlamento provincial fue una carta suya publicada por la bloguera Yoani Sánchez con declaraciones críticas sobre la realidad cubana. A la par de su destitución, decidió cerrar su Casa Taller en Pinar del Río, epicentro artístico de su ciudad natal. El local funciona ahora como su estudio.

    Desde entonces, Oliva ha sido marginado por la cultura oficial, y a la vez, confiesa, ha abrazado una ruta solitaria.

    A pesar del aislamiento forzoso, Oliva no considera irse de Cuba.

    “Trabajé durante mucho tiempo en Panamá y me percaté de que las obras me salían con una dulzura inusual. Me di cuenta de que mi centro es Cuba”, afirma. “Nunca me ha pasado por la cabeza irme… El objetivo de mi obra es reflejar el contexto en que vivo, si me aíslo me parece que se me va a ir la musa”, agrega sonriendo.

    En el 2003, en un recorrido con periodistas por Pinar del Río, el entonces ministro de Cultura, Abel Prieto, llegó a su Casa Taller. “Estaba mirando los cuadros, y cuando se viró y vio algunos donde estaba representado Fidel Castro, por poco me mata”, rememora Oliva. “Ahí tuvimos una discusión sobre el proceso de creación y la responsabilidad social del creador con su obra, porque él decía que Fidel no podía ser representado de una manera irreverente”.

    A pesar del encontronazo, en el 2006 Oliva recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas y un año después realizó su última gran exposición personal en Cuba, en el Museo Nacional de Bellas Artes, donde algunas de sus obras fueron censuradas. “Por eso coloqué el nombre de Abel Prieto como curador de la muestra”, relata.

    Trabaja todos los días y se ve a sí mismo en el futuro elaborando imágenes en movimiento, o haciendo trazos como Jackson Pollock, pero nunca alejado de los pinceles.

    También ha comenzado a realizar esculturas en Cuba, con el artista Osmany Betancourt “Lolo”, e incluso aquí en Miami, junto a Miguel Leyva, con quien ya trabaja en cuatro obras.

    Pedro Pablo Oliva estará en Latin Art Core, 1600 SW 8th St, el viernes 25 de octubre de 7:00 a 11:00 pm para la inauguración de su muestra, y para la firma de Las extrañas apariciones de Esterbina, una edición limitada de serigrafías realizadas especialmente para la ocasión.

    Boris, amigo, hasta cuando tendremos que sufrir la censura y la manipulacion gubernamental del arte..?? Cuando el gobierno entendera que el arte es la expresion sublime de la sociedad, con sus aciertos y errores..?? Hasta cuando pretenderan que la censura es el bozal de la inteligencia..??

    Estoy sinceramente hastiado de lo que veo en nuestra Cuba, la represion y la manipulacion del pensamiento independiente, inteligente y antigubernamental (que casualidad, estos son los factores del cambio social que llaman “revolucion”) y que los mejores exponentes del uso adecuado de la materia gris cerebral sean aislados y en muchos casos, obligados a emigrar, so pena de sufrir el oscurantismo medieval que pensamos haber dejado atras desde hace hace muchos años.

    Muchas veces, especialmente en Latinoamerica, el periodismo es victima de la violencia politica, tiene su cuota apreciable de victimas mortales solo por denunciar lo que los gobernantes pretenden ocultar, entonces, cual debe ser el camino de los profesionales de la informacion cubanos, deben cantar al son de la melodia de los partidos de gobierno o deben responder solamente a sus conciencias y a su compromiso con la verdad..?? Menuda disyuntiva que tienen ustedes si pretenden que el pueblo les crea y les respete…

    Saludos, Bolufe.

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    • la prensa cubana está obligada a cambiar, en eso andamos, en retratar la sociedad en que vivimos, sin espejismos, sin triunfalismos, reflejar a la gente que hace la cotidianidad de este lado, con sus deseos, sus añoranzas, sus frustraciones…sera un camino complicado de desbrozar, son muchos años con un estilo, una dirección. Sigo pensando que a los que vienen detrás les tocará la tarea más difícil y la vez hermosa, tengo confianza en eso, ya lo están demostrando. Del artista y sus dificultades, bueno…la censura es cuestión que seguirá en las manos de los censores, en todos los lugares los hay, cualquier hecho artístico lleva una interpretación…de esos Marcos Pérez hay muchos por el mundo…

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  6. Un buen articulo sobre el curioso caso de la prensa que desinforma en nuestra Cuba.

    Saludos, Bolufe.

    El diario castrista “Juventud Rebelde” y los sucesos en Venezuela.

    ¿Alguien podría calcular cuánto ha costado, durante más de medio siglo, la tinta consumida editando más de una veintena de periódicos que dicen lo mismo?

    Félix Luis Viera, México DF.

    Me atrevo a asegurar que si el comunismo castrista, desde la medicina hasta la educación gratuita, tuvo alguna consecución o avance, fueron victorias pírricas. Por ejemplo, nunca nadie podrá calcular cuántos miles de millones de pesos o dólares o euros o lo que fuese costó echar adelante durante lustros solo una de aquellas cadenas de “granjas del pueblo” que no demoraron mucho en declararse improductivas, y que se tragaban con suma puntualidad y constancia decenas de camiones soviéticos de carga, piquetes de tractores también soviéticos e italianos, océanos de gasolina y montañas de fertilizantes para, como decía, acaso alguna vez llevar par de plátanos a la mesa de los ciudadanos, incluidos aquellos que iban a realizar el extenuante “trabajo productivo voluntario” en los campos. Nunca se sabrá esta cifra ni tantas y tantas otras supermillonarias que han sido despilfarradas —inútilmente, valga la casi redundancia— por el castrismo debido a una economía sin control, al voluntarismo de Fidel Castro, su afán enfermizo por probar y probar una y otra vez con los cubanos como si estos fueran sus ratones de laboratorio esclavos. Nunca hubo información fehaciente a la población sobre el presupuesto nacional, acerca del origen de las “gratuidades”, que según aquel mi amigo músico, el negro Rigo, “no queda claro si son de verdad gratuitas”. Lo entrecomillado fue la observación que le dejó saber el buen Rigo a una de las profesoras de Instrucción Revolucionaria, después de, con tanta sinceridad, argumentarle que una botella de ron tenía un costo de $1,90 pero él debía comprarla en $20,00 y una cajetilla de cigarros $0,20 pero él debía entregar $1,60 por ella. ¿Qué se hacía ese sobreprecio que le cobraban a él y los demás? ¿No se pagaba acaso la educación, los círculos infantiles y las escuelas y tantas otras cosas con este sobreprecio? Esta fue la última candorosa observación y el último argumento del negro Rigo en aquella escuela; se tuvo que ir con su música, su contrabajo, a otra parte.

    A mi amigo músico le habían enseñado también en aquel curso que la prensa del capitalismo debía ser definida como “medios de difusión masivos”, no de “comunicación”, porque no “comunicaban”, solamente “difundían”, y casi siempre patrañas burguesas. “Medios de comunicación” eran los del socialismo, del socialismo cubano en este caso, porque estos sí “comunicaban”. Rigo nunca lo creyó, él, por el contrario, pensaba que lo antes dicho sobre “comunicación” y “difusión”, estaba planteado al revés por la profesora. Él había vivido parte del capitalismo en Cuba y lo suficiente del comunismo castrista como para saber diferenciar, me dijo. El Rigo era músico de oído, buscavidas casi; no había asistido a conservatorio alguno, no era graduado del Instituto Superior de Arte, no era un pianista sinfónico, nunca se había parado frente a una filarmónica, ni siquiera ante un atril, pero: “No soy verraco, mi socio, yo no me voy con esa finta”, me diría al terminar lo que antes he relatado.

    El Rigo tenía buenas razones, ya lo sabemos. Y entonces surge otra pregunta en cuanto al “gasto presupuestal”: ¿alguien podría calcular cuánto ha costado, durante más de medio siglo, la tinta consumida editando más de una veintena de periódicos que dicen lo mismo, que mienten con el mismo estilo, que están concebidos por la dictadura para servirle a ella misma? Nadie podría dar la cifra correcta, solo que son billones y billones de dólares que han salido, precisamente, del cuero de los cubanos; y que hoy siguen saliendo con el mismo propósito y del mismo sitio, incluido el cuero de los exilados que envían sus remesas. Dije tinta. Pero ¿y el montonal de edificios, las legiones de empleados administrativos, las cuadrillas de material rodante, las interminables cajas chicas para viáticos, cuánto han sumado, cuanto suman, sumarán en medio siglo? Y las nóminas… esas tristes nóminas, tristes porque dan pudor ajeno, donde aparecen los articulistas, columnistas, escribientes más privilegiados del planeta: no tienen réplica…, redactan, reportan sabedores de que nadie en la Isla habrá de alegarles…, no hay otros, solamente son ellos diciéndose entre ellos y al “pueblo”, que con sus esfuerzos y carencias salda sus nóminas, las mismas falsedades. Es triste, muy triste, creo que más triste que indignante, comprobar que aquellos periodistas, aquellos seres se amen tan poco a sí mismos, tengan de sí mismos una opinión tan pobre como la que, seguramente en su intimidad, se dedican, al menos los que aún son capaces de autoevaluarse. Ellos a veces publican acerca de robos, desvíos de recursos que en no pocas ocasiones han servido al infractor para poder comer o para comprar un juguete a sus hijos. ¿La pregunta es: ¿qué diferencia habrá entre el periodista que ha redactado la nota sobre un delincuente para hacerla pública, y el delincuente?, ¿cuál de los dos le está robando más al pueblo de Cuba?

    Bueno, ya se habrá dado cuenta el lector de que únicamente me he referido a la prensa escrita del régimen. Lo mismo ocurre con la radial, televisada, y la digital para el extranjero.

    Y lamentablemente, la perversión del periodismo castrista, va en ascenso. Por estos días, sobre los tristes sucesos que hoy ocurren en Venezuela, está dando fe, o sería mejor decir mala fe, el diario Juventud Rebelde. En un ditirambo aparecido el pasado 6 de marzo, da a la luz una crónica, amelcochada, ya se supone, sobre un señor de unos 75 años de edad que no podía seguir hacia su destino en al ciudad de Caracas, puesto que una valla callejera ubicada por los manifestantes se lo impedía. La valla, dice la crónica, estaba puesta allí “por quienes se empeñan en desestabilizar el país”. O sea: los estudiantes que protestan contra el gobierno venezolano, de los cuales hasta hoy han muerto más de una veintena, además de que otros han sido golpeados y torturados, y otros llevan más de un mes en las cárceles sin que les haya sido imputado delito alguno. Estos estudiantes que protestan pacíficamente, en esta nota de Juventud Rebelde, son acusados de “destilar el odio, de dividir, reprimir, acorralar, aniquilar salvajemente”. Si sacásemos esta frase de contexto, quedaría muy adecuada para calificar la presente actuación del régimen de Venezuela contra los manifestantes, ¿verdad? El mismo medio de “comunicación masiva”, publica el 7 de marzo, bajo el título “El fascismo sigue cobrando víctimas”, sobre otras personas fallecidas “como consecuencia de la violencia desatada por grupos extremistas de derecha”. Asimismo, acerca de las manifestaciones llevadas a cabo el pasado miércoles de 12 marzo, tanto por estudiantes opositores como de simpatizantes del chavismo, dice Juventud Rebelde que estos últimos “caminaron, desbordando entusiasmo, desde la Plaza Brión, en Chacaíto (este de la ciudad), y se dirigieron hasta la Plaza Morelos, donde instalaron la Conferencia de Paz de la juventud”. Esto de “desbordando entusiasmo”, además de una frase tan manida por la conga del periodismo de la dictadura cubana, suena un poco macabro: si cierto segmento de cualquier población “desborda entusiasmo” en medio de sus compatriotas muertos, torturados, encarcelados, ya no habría nada que hacer. No dice la crónica de Juventud Rebelde que las imágenes de los manifestantes adeptos o adictos al gobierno, no alcanza ni para una foto de carné. Mientras que los “de la ultraderecha”, que “intentaron cruzarse con la marcha chavista, propósito que fue contenido por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), porque no poseían la autorización previa para seguir esa ruta”, rebasaban el gran angular de CNN.

    Desafortunadamente, informaciones como las antes citadas son las únicas que recibe el pueblo de Cuba, cautivo de la prensa oficialista, de estos asalariados del castrismo. Uno se pregunta qué podrán hacer estas personas que hoy, sin la más mínima vergüenza, mienten al mismo pueblo que les da de comer, cuando llegue ese momento inexorable en que de verdad deban informar, conscientes de que ya no tienen impunidad ni inmunidad. ¿Sabrán entonces trabajar con el mínimo decoro —recalco, “mínimo”— que hoy se le exige a un comunicador cualquiera? ¿Deben irse preparando ya, profesional, éticamente, para ese día en que deban demostrar sin en realidad eran periodistas?

    Ya ven. Así van las cosas.

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    • y como casi siempre ocurre “del lado de allá” están las verdades absolutas…nosotros, los tontos, los mentirosos, los manipulados y manipuladores, los desinformados, en fin…sin crédito alguno…vaya, vaya…

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  7. No es necesariamente asi Boris, pero las verdades son evidentes y la informacion esta disponible en internet para quienes tienen acceso a ella y los deseos de conocer.

    Saludos, Bolufe.

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  8. Elemental Boris, elemental. Sin mas comentarios.

    Saludos, Bolufe.

    La prensa cubana tuvo un ‘vacío informativo’ en el caso del barco norcoreano, admite Díaz-Canel.

    El primer vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció que en la prensa de la Isla, toda bajo control estatal, hubo un “vacío informativo” sobre el caso del barco norcoreano detenido en Panamá con un cargamento ilegal de armas cubanas, pero negó que los medios del régimen mientan.

    “Recientemente hubo un vacío informativo sobre el barco norcoreano, pero eso era un tema sensible que nosotros debimos abordarlo de la manera que se hizo, publicando la nota de prensa del MINREX (Ministerio de Relaciones Exteriores)”, dijo Díaz-Canel en una entrevista publicada por Cubaperiodistas.cu, sitio en internet de la oficialista Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

    En un informe presentado la semana pasada, expertos de la ONU consideraron que el Gobierno cubano violó las sanciones vigentes contra Pyongyang al enviar a Corea del Norte un cargamento de armas oculto bajo toneladas de azúcar.

    El buque fue interceptado por Panamá en julio de 2013. La Habana dijo que las armas estaban obsoletas y que eran enviadas a Corea del Norte para su reparación. Sin embargo, los expertos indicaron que la mayor parte del cargamento estaba en buen estado y en funcionamiento. Asimismo, criticaron que el régimen cubano se negara a identificar las entidades y funcionarios implicados en la operación y señalaron los “extraordinarios y amplios esfuerzos” para ocultarla.

    El tema ha sido ignorado por la prensa cubana que se ha limitado a reproducir la nota de la cancillería y a publicar un queja de Fidel Castro sobre supuestos intentos de “calumniar” al Gobierno de su hermano.

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  9. Eso es verdad Boris, pero es el pueblo quien sufre las consecuencias de la prensa disfuncional cubana. Entonces no te molestes cuando la informacion que no aparece en el Granma llega a la Isla de una y mil formas diferentes y corrobora lo que dice Radio Bemba.

    Tu afirmacion ilustra el abismo que existe entre las directrices oficiales y la realidad de los de a pie para quienes supuestamente se hizo la revolucion (en minusculas a todo proposito).

    Saludos, Bolufe.

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