El dossier de un asesino

Por Boris L. García Cuartero
Solo por la curiosidad propia de los humanos conocí la historia. Dolía suficiente la muerte del Che, aunque a la altura de aquellos pocos años bastaba repetir “Seremos como el Che”, una idea con la cual crecimos una buena parte de las generaciones de cubanos y que continúa como lema para los pioneros de ahora.
Aquella foto –como diría Eusebio Leal en Panamá- que por pudor no conocimos, luego fue vista y supimos de leyendas de uno y otro bando en torno al Guerrillero americano. La historia ha sido escrita y corresponde a los humanos justos hacer las interpretaciones, mientras el dossier del asesino Félix Ismael Rodríguez, suma hojas de servicio para el estercolero de la Humanidad. Lea según Wikipedia, quién es este oscuro personaje.300px-Félix_Ismael_Rodríguez_MendigutiaFélix Ismael Rodríguez Mendigutia, (n. 1941 en La Habana, Cuba) es un anticastrista y exagente de la Agencia Central de Inteligencia CIA de los Estados Unidos, famoso por haber participado en la Invasión de Bahía de Cochinos, la caza de Ernesto Che Guevara en Bolivia, y sus vínculos con el Presidente George H. W. Bush durante el escándalo Irán-Contra. Fue condecorado por la CIA con la Estrella de Inteligencia al Valor y nueve Cruces a la Bravura por Vietnam del Sur.
La familia de Rodríguez abandonó Cuba cuando éste contaba con 14 años. Participó primero en la Legión Anticomunista del Caribe dirigida por el dictador dominicano Rafael Trujillo, hasta el fracaso de la invasión a Cuba en 1959.
En 1960 fue reclutado por la CIA y asignado a las operaciones organizadas para derrocar al Comandante Fidel Castro. En 1961 fue voluntario a Guatemala para participar como miembro de una brigada especial, la Brigada 2506, con más de 660 cubanos exiliados. Allí fue asignado a un grupo comando con la misión de infiltrarse en Cuba, organizar el movimiento anticastrista y apoyar una invasión que abriera la intervención abierta de Estados Unidos. La operación estaba en conocimiento del Presidente John F. Kennedy quien prestó su aprobación final, aunque limitada, motivo por el cual luego sería considerado como un traidor por algunos en la comunidad cubana exiliada en Miami.
Rodríguez ingresó clandestinamente a Cuba 28 de febrero de 1961, como líder del “team” de infiltración de la Provincia de Las Villas, entrando clandestinamente a Cuba vía marítima y uniéndose con el movimiento anticastrista Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR) que operaba en todas las provincias de la isla.
El 15 de abril de 1961 el Ejército de Liberación Cubano, integrado por 1.500 hombres, organizaron su partida de Nicaragua, con apoyo del dictador Anastasio Somoza, para desembarcar el 17 de abril en la Playa Girón de la Bahía de Cochinos, en la zona central de la costa sur de Cuba. La Invasión de Bahía de Cochinos resultó un desastre. El barco que llevaba las municiones fue hundido por la aviación castrista. La brigada peleó heroicamente tomando todas las posiciones asignadas en el primer día del desembarco.
Al tercer dia se agotaron todas las municiones y no hubo un plan de contingencia para reabastecerlos. No se rindieron, pero en su inmensa mayoría fueron capturados y llevados a La Habana.
Las tropas rebeldes fueron rápidamente controladas por el ejército cubano y Kennedy se negó a enviar al ejército estadounidense en su apoyo, como estaba contemplado. Félix Rodríguez era el brigadista No. 2718.
Félix Rodríguez fue sorprendido en La Habana cuando comenzó la invasión sin que le hubieran avisado, ya que la CIA temía la posibilidad de una filtración. Intentó comunicarse sin resultado y permaneció en su refugio siguiendo los acontecimientos por televisión. El 20 de abril fue sacado de su escondite con el automóvil de Alejandro Vergara, encargado de prensa y propaganda de la Embajada de España y días más tarde llevado a la Embajada de Venezuela donde se le concedió asilo político. Salió para Caracas el 13 de septiembre de 1961.1
A principios de 1963, fue comisionado por el Presidente Kennedy como segundo teniente del Ejército de Estados Unidos conjuntamente con 209 oficiales de la Brigada 2506, sirviendo hasta septiembre de ese mismo año en la base militar de Fort Benning en el Estado de Georgia.
Después de la derrota de la invasión a Cuba, se unió a finales de 1963 en Centroamérica en una operación anticastrista liderada por el doctor Manuel Artime Buesa, quien fue el líder civil de la Brigada 2506. Esa operación fue apoyada directamente por el presidente Kennedy y su hermano Bobby Kennedy. En 1965 terminó esa operación. 2
Desde la base de Miami continuó en operaciones contra el régimen castrista hasta que fue seleccionado en 1967 para asesorar al Segundo Batallón de Rangers del Ejército Boliviano quien capturó el 8 de ese mismo año al Che Guevara en la selva boliviana.3
El 28 de abril de 1967, Bolivia y Estados Unidos firmaron un memorándum de entendimiento para crear, organizar y entrenar el Segundo Batallón Ranger, para ejecutar operaciones de contrainsurgencia en la selva, con asiento en Santa Cruz, la ciudad importante más cercana al río Ñancahuazú donde operaba la guerrilla que Ernesto Che Guevara había instalado a fines del año anterior.
Rodríguez contó que la decisión de la CIA de mandarlo a Bolivia a matar al Che Guevara surgió inmediatamente después de que Régis Debray, confirmara la presencia de Guevara en el grupo guerrillero de Ñancahuazú.4 En junio se le ofreció la misión y el 1 de agosto ya estaba en La Paz bajo la identidad encubierta del empresario Félix Ramos, acompañado de otro agente cubano-estadounidense, Gustavo Villoldo.
Rodríguez se instaló en la zona de combate, torturó e interrogó a los prisioneros y fue quien envió al Batallón Ranger a la zona de La Higuera, donde finalmente capturaron a Guevara.
La muerte del Che Guevara y la participación de los Estados Unidos en la misma ha sido muy discutida. Originalmente Estados Unidos y el gobierno boliviano declararon públicamente que había muerto en combate el 8 de octubre de 1967. Sin embargo esas declaraciones han devenido indudablemente falsas, y todos los protagonistas han confirmado que fue fusilado clandestinamente e ilegalmente el 9 de octubre después del mediodía. Debido a que en Estados Unidos comenzó a cuestionarse en 1975 el papel de la CIA en asesinatos de diversos líderes políticos, ese organismo comenzó a difundir documentos que sugieren que en el caso de Guevara, la CIA se habría opuesto a que se lo asesinara.
Más allá de eso el papel de Félix Rodríguez en las últimas horas de vida de Guevara y el posterior tratamiento del cadáver han sido decisivas. Él mismo escribió un informe para la CIA al respecto en 19757 y ha realizado numerosos reportajes al respecto.
Luego de que se confirmara que el Che Guevara había sido herido y capturado en Quebrada del Yuro y enviado a La Higuera, donde fue encarcelado en la escuela, Félix Rodríguez se dirigió allí junto con el Coronel Joaquín Zenteno Anaya, llegando en las primeras horas de la mañana.
Documento donde la CIA reconoce en forma oficial que las últimas fotos del Che Guevara con vida junto a Félix Rodríguez son auténticas.
Allí interrogó y fotografió los documentos que tenía en su poder el guerrillero argentino-cubano, incluyendo su Diario de Bolivia.
Al mediodía, según su propia declaración, Rodríguez recibió personalmente la orden del presidente René Barrientos de asesinar al Che Guevara, transmitiéndola a los oficiales bolivianos con la indicación de que los disparos no fueran dirigidos al rostro para simular una muerte en combate. Luego le comunicó al Che Guevara que sería fusilado. Antes del fusilamiento lo interrogó nuevamente y lo sacó del aula para sacarle varias fotografías, las últimas en las que aparece con vida (ver certificación de autenticidad de la CIA). A las 13:10 fue asesinado por el sargento Mario Terán, luego de que corrieran la misma suerte otros dos prisioneros.
Luego del asesinato, Rodríguez ordenó que el cuerpo de Guevara fuera atado al helicóptero llevándolo él mismo a la cercana población de Vallegrande, donde fue expuesto al público durante dos días, antes de ser enterrado clandestinamente en una fosa común que fue descubierta en 1997.
En 1992 realizó el siguiente relato sobre el efecto emocional que sobre él tuvo la muerte del Che Guevara:
Al caminar en el aire fresco de la montaña, me di cuenta que jadeaba y se me hacía difícil respirar. El Che estaba muerto pero su asma un mal que nunca había padecido en mi vida, se me había transmitido. Aún hoy mi crónica falta de aliento es un recuerdo constante del Che y de sus últimas horas de vida en la aldea de La Higuera.

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